Es muy molesto ver un baldosín roto en una cocina o una terraza. Y si se tratata de una baldosa del cuarto de baño puede resultar hasta peligroso, ya que nos podemos cortar con algún saliente.
A menudo nos resistimos a hacer este tipo de pequeños arreglos por nuestra cuenta porque podemos tener la idea equivocada de que es demasiado complejo o engorroso. Vamos a ver cómo con las herramientas adecuadas seremos capaces de cambiar un baldosín de un baño o una cocina nosotros mismos.
Para empezar tenemos que preparar todas las herramientas que vamos a necesitar, para estar seguros de que no dejaremos la tarea a medias. Estas son:
- Un cincel de albañil de unos 2cm de ancho.
- Un baldosín, el mismo que tenemos en el resto de la cocina o cuarto de baño.
- Una paleta de lengua de gato: son aquellas espátulas que tienen la punta más redondeada.
- Un bote de pegamento de pasta o en polvo.
- Un martillo.
- Una esponja.
- Guantes de goma.
Una vez tengamos todas las herramientas podremos comenzar a trabajar:
- Con el cincel romperemos el baldosín que deseamos cambiar, comenzando por el centro.
- Una vez roto este, quitaremos y limpiaremos todos los restos.
- Para eliminar el mortero seco, esa masilla de cemento que se queda en el suelo, utilizaremos un cincel. Lo colocaremos a unos 45º con respecto al suelo para no profundizar demasiado en la superficie y con la ayuda del martillo iremos raspando toda la masilla. De esta forma, dejaremos limpia y lisa la superficie donde va a ir la nueva baldosa.
- Preparación de la superficie: Antes de comenzar la segunda parte de nuestra tarea meteremos el baldosín nuevo en agua fría y humedeceremos el hueco que tenemos preparado para él.
- Cubriremos la zona húmeda con el pegamento y colocaremos un hilo fuerte o resistente de lado a lado, para poder levantar el baldosín en caso de que no lo coloquemos bien a la primera.
- Sujetaremos el baldosín justo encima de su hueco y lo alinearemos con el resto de los baldosines que lo rodean. Una vez hecho esto, lo dejaremos caer con mucho cuidado en el hueco.
- Una vez la baldosa esté en su sitio, volveremos a comprobar que está bien alineada y que tiene suficiente pegamento por todos los lados. Si no, tendremos que volver a levantar la baldosa tirando hacia arriba de los extremos de los hilos.
- Si ya tenemos la baldosa perfectamente colocada, con una mano la sujetaremos y con la otra tiraremos del hilo para sacarla con cuidado.
- Asentamos la baldosa:ya hemos retirado el hilo, pero sin dejar de sujetar el baldosín, tendremos que golpear suavemente con el mango del martillo para asentar bien la baldosa y esparcir bien el pegamento por todos los lados.
- Sin quitarnos todavía los guantes repasaremos con el dedo todos los bordes, para quitar el sobrante de pegamento que habrá sobresalido por los lados.
- Por último, limpiaremos con una esponja la baldosa y dejaremos secar el pegamento.
Si no te apetece ensuciarte las manos o a pesar de estos consejos no te fías del resultado, siempre puedes bucear por la categoría de albañilería o suelos y moquetas en Tenders.es para encontrar un profesional a tu medida.
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