
En ocasiones, tenemos la necesidad de cambiar un azulejo en un cuarto de baño o cocina. Puedes ser por querer cambiar un enchufe o un interruptor, por reparar una tubería que se esconde detrás o simplemente porque esta roto o desconchado y lo queréis sustituir por uno nuevo. Un azulejo desconchado o agrietado requiere la sustitución por uno nuevo y en perfecto estado.
Para saber que azulejo esta suelto, sólo tenemos que golpearlo ligeramente con el mango de un destornillador o martillo y escuchar si suena a hueco o a macizo.
Una vez detectado hay que asegurar el éxito de la tarea, es clave contar con una ventosa que facilite la extracción del azulejo sin agrietarlo ni dañarlo ó un desatascador para los desagües, también nos ayudaremos de un destornillador plano muy fino.
Debemos proveernos de un martillo no demasiado grande, pues no se trata de hacer mucha fuerza, sino de un trabajo más bien meticuloso. La otra herramienta imprescindible es una chapa de acero, cuchillo, hoja de espátula o similar… debe ser fuerte y delgada, con cierto filo para poder entrar en la llaga.
Luego fijaremos el accesorio sobre el azulejo y, a continuación haremos palanca, con movimientos suaves pero firmes, hasta que la pieza se desprenda.
Una vez quitado hay que sustituirlo. Te lo contamos en una serie de pasos.
- Hay que eliminar los restos de cemento que pueden quedar en la pared y limpiar el azulejo a colocar.
- Elegir un pegamento especial (en la mayoría de las ferreterías y tiendas de bricolaje tienen de este tipo de pegamentos) para pegar el azulejo.
- Aplicar el pegamento por toda la superficie del azulejo y acto seguido colocarlo en el hueco, presionando fuerte (sin romperlo). Se pueden dar golpes suaves para conseguir que se adhiera mejor.
- Aplicar el color para las ranuras entre azulejos. Obtén unas juntas blancas, renovando el aspecto con una mano de “lechada”. Comprar masilla especial en ferreterías o tiendas de bricolaje (generalmente se mezcla un parte de agua por dos de masilla). Extenderla con una brocha en la paredes (si es en el suelo, utilizar un cepillo). Dejar secar y retirar restos con una esponja húmeda.
- Aplicar silicona para sellar estas ranuras. Esto es especialmente importante en determinadas zonas del cuarto de baño (ducha, baño, lavabo…) o de la cocina (fregadero, etc) en las que las filtración de agua puede crear humedades muy molestas.
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